Condilomas
Los condilomas anales, también conocidos como verrugas anogenitales, son lesiones benignas producidas por el virus del papiloma humano (VPH). Se presentan como pequeñas protuberancias o verrugas en la zona anal o perianal. Pueden ser únicas o múltiples, planas o elevadas, y en algunos casos confluir formando placas de mayor tamaño.
Síntomas
En fases iniciales pueden ser asintomáticos y detectarse únicamente al examen físico.
Los síntomas más frecuentes son:
- Aparición de pequeños bultos o verrugas en la zona anal.
- Picor persistente.
- Sensación de humedad o secreción.
- Molestias al sentarse.
- Pequeño sangrado si se irritan o traumatizan.
En casos de mayor tamaño pueden causar sensación de cuerpo extraño o dificultad para la higiene.
Tratamientos
LÁSER 600 MICRAS
La extirpación es quirúrgica guiada por láser 600 micras, de forma ambulatoria, con muy buena recuperación postoperatoria y buen control del dolor en lesiones de pequeño tamaño y número.
Tiempo de la cirugía:
20min
Anestesia:
Local y sedación
Tipo de cirugía:
Ambulatoria
LEER MÁS
Resultados del Láser 600 micras
- Eliminación completa de las lesiones (cercana al 100%) en el momento del procedimiento.
- Altísimo grado de satisfacción, por rapidez y mínima agresión.
- Dolor muy leve o prácticamente inexistente en la mayoría de pacientes.
¿Cómo es el postoperatorio?
- Procedimiento ambulatorio, con alta el mismo día.
- Reincorporación rápida a la vida normal.
- Mínima inflamación y cicatrización rápida, con molestias leves y controlables.
Doctor...
PREGUNTAS MÁS COMUNES SOBRE CONDILOMAS
¿Cómo puedo tratar mi condiloma anal?
Existen tratamientos médicos, pero la extirpación quirúrgica suele ser la opción más resolutiva para eliminar las lesiones.
¿Cirugía extensa o mínimamente invasiva?
La cirugía mínimamente invasiva con láser ofrece menos dolor, menos complicaciones y una eliminación más precisa de las lesiones.
¿Qué tipo de screening necesito?
Dependiendo del caso puede recomendarse citología anal, anoscopia de alta resolución o seguimiento periódico si existe riesgo de recurrencia.
¿Es necesario hacer seguimiento después del tratamiento?
Sí. Es importante controlar la zona de forma periódica para detectar posibles recidivas y tratarlas precozmente.