El absceso perianal es una infección localizada cerca del ano que produce acumulación de pus e inflamación. Suele provocar un dolor intenso y progresivo que empeora al sentarse o al defecar. A diferencia de otras patologías anales, el absceso perianal normalmente no se resuelve solo y puede empeorar rápidamente si no se trata. En algunos casos puede provocar fiebre o extenderse a tejidos más profundos. Por eso, ante dolor anal intenso, inflamación o aparición de un bulto doloroso, es importante consultar precozmente con un especialista.
¿Qué es un absceso anal o perianal?
El absceso perianal es una infección aguda de las glándulas del canal anal que produce una cavidad llena de pus cerca del ano. Puede localizarse superficialmente, alrededor de la piel anal, o extenderse hacia zonas más profundas. La mayoría aparecen de forma brusca y evolucionan rápidamente en pocos días.
¿Cuáles son los síntomas del absceso perianal?
Los síntomas suelen progresar rápidamente y empeorar con el paso de las horas o días. Los más frecuentes son:
- Dolor anal intenso y continuo
- Inflamación o bulto doloroso cerca del ano
- Enrojecimiento de la piel
- Sensación de presión en la zona anal
- Dolor al sentarse
- Dolor al defecar
- Fiebre o malestar general
- Supuración espontánea de pus, en algunos casos
Cuando el absceso drena solo, el dolor puede disminuir temporalmente, aunque la infección puede persistir.
Causas y factores de riesgo
El absceso suele producirse por infección de las glándulas anales, aunque existen factores que aumentan el riesgo de desarrollarlo:
- Obstrucción de glándulas anales
- Enfermedad inflamatoria intestinal
- Diabetes
- Inmunosupresión
- Tabaquismo
- Infecciones anales previas
- Traumatismos locales
- Fisuras anales
- Episodios previos de absceso
En algunos casos, el absceso puede relacionarse posteriormente con una fístula anal.
¿Cómo se diagnostica el absceso perianal?
El diagnóstico suele realizarse mediante exploración clínica por un especialista. Las principales herramientas diagnósticas son:
- Exploración física
- Inspección de la zona anal
- Tacto rectal
- Ecografía endoanal
- Resonancia magnética en abscesos complejos o profundos
En los abscesos superficiales, la exploración física suele ser suficiente para confirmar el diagnóstico.
Posibles tratamientos del absceso perianal
El tratamiento principal del absceso perianal es el drenaje de la infección. Cuanto antes se realice, antes suele mejorar el dolor.
Drenaje quirúrgico
Es el tratamiento más importante. Consiste en abrir el absceso para evacuar el pus y controlar la infección. En muchos casos produce alivio rápido del dolor.
Antibióticos
Los antibióticos no suelen ser suficientes por sí solos, aunque pueden utilizarse en determinadas situaciones:
- Fiebre importante
- Celulitis extensa
- Pacientes inmunodeprimidos
- Diabetes
- Infecciones más complejas
Tratamiento de la fístula asociada
Tras el drenaje, algunos pacientes desarrollan una comunicación persistente entre el canal anal y la piel llamada fístula anal. En esos casos puede ser necesario realizar un tratamiento de la fistula anal adaptado al trayecto y complejidad de la lesión como es la colocación de un sedal laxo y posteriormente valorar la cirugía definitiva de la fístula.
¿Se puede prevenir un absceso perianal?
No siempre se puede prevenir completamente, pero algunos hábitos pueden ayudar a disminuir el riesgo:
- Mantener buena higiene anal
- Tratar precozmente fisuras o infecciones
- Controlar enfermedades como la diabetes
- Evitar el tabaquismo
- Consultar ante dolor o inflamación anal persistente
- Mantener un tránsito intestinal adecuado
En pacientes con episodios repetidos, puede ser necesario estudiar causas subyacentes.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si no se opera un absceso perianal?
La infección puede aumentar de tamaño, extenderse y producir más dolor o fiebre. Además, aumenta el riesgo de desarrollar una fístula anal posterior o una gangrena de Fournier.
¿Cómo saber si es un absceso o una hemorroide?
El absceso suele producir dolor continuo, inflamación y sensación de infección. Las hemorroides suelen provocar más sangrado o molestias relacionadas con la deposición.
¿Un absceso perianal puede convertirse en fístula?
Sí. Una parte de los pacientes desarrolla posteriormente una fístula anal tras el drenaje del absceso.
¿Puede desaparecer solo un absceso perianal?
No es lo habitual. Aunque algunos abscesos pueden drenar espontáneamente, la infección suele persistir y requiere valoración médica.
Artículo revisado por el Dr. Pedro Abadía Barnó
Cirujano general y del aparato digestivo. Especialista en proctología láser.
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